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 22/07/2017

Titulares:

Papa se despide de Egipto con mensaje de unidad entre religiones

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El papa Francisco cerró su breve visita a El Cairo en la que defendió la caridad contra el extremismo ante miles de fieles y entre fuertes medidas de seguridad, tres semanas después de los atentados contra la minoría cristiana de Egipto.


El pontífice argentino, que llegó el viernes a Egipto para promover la paz y la concordia entre musulmanes y cristianos, consideró durante la misa que la verdadera fe es la que conduce “a vivir la cultura del encuentro, del respeto y de la hermandad”.


Esta consiste en “ver en el otro no a un enemigo al que hay que vencer, sino a un hermano al que hay que amar”, insistió:“¡el único extremismo admitido por los creyentes es el de la caridad! ¡Cualquier otra forma de extremismo no viene de Dios y no le gusta!”.


Unos 15.000 fieles asistieron a esta ceremonia religiosa, según la Santa Sede, que recibieron al papa con globos de los colores blanco y amarillo del Vaticano lanzados al aire.


Tras esta misa y un almuerzo con obispos egipcios, Francisco se reunió con futuros sacerdotes en un seminario copto católico. Luego, el presidente egipcio, Abdel Fatah Al Sisi, lo saludó por última vez al pie de su avión, al término de una visita de 27 horas, su primera a este país de mayoría musulmana.


El viaje del papa se produjo tres semanas después de que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) perpetrara dos ataques contra iglesias coptas ortodoxas que dejaron en total 45 muertos, adquiere un carácter simbólico para los cristianos del país.


Este sábado, la misa se celebró en un ambiente cálido, a pesar del inmenso y omnipresente dispositivo de seguridad con helicópteros y cientos de policías y militares del ejército, en cada una de las entradas del estadio. El pontífice, de 80 años, dio una vuelta al estadio, sonriente, a bordo de un coche eléctrico descapotable, parándose a besar a un grupo de niños vestidos con trajes dorados inspirados en el antiguo Egipto.


Tras su llegada el viernes a El Cairo, el jefe espiritual de cerca de 1.300 millones de católicos en el mundo abordó varios asuntos de importancia en Oriente Medio como la proliferación de las armas o los “populismos demagógicos” que “no ayudan a consolidar la paz y la estabilidad”.


Muchos cristianos en Egipto se sienten discriminados, afirmando que sus convicciones, inscritas en sus documentos de identidad, les impiden acceder a puestos clave. El país cuenta con la mayor comunidad cristiana de Medio Oriente. Y los yihadistas amenazaron con multiplicar los ataques contra los coptos, que representan alrededor del 10% de los 92 millones de egipcios.


Delante de Abdel Fattah al Sisi, el pontífice llamó al respeto “incondicional” de los derechos humanos citando “la libertad religiosa y de expresión”, en un momento en el que el presidente egipcio está acusado por sus detractores de no tolerar ninguna voz opositora.


 


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