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 26/09/2017

Titulares:

Brecha entre rubros con PVJ y del mercado es de 10.433%

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Por las nubes e inalcanzables. Así están los precios de los 58 rubros y artículos que conforman la Canasta Alimentaria Familiar —mejor conocida como CAF—, los cuáles reflejan una brecha diferencial del 10.443% entre los precios controlados (de valor justo, PVJ) y los del mercado informal o secundario.


Los datos los reflejan el último estudio del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), ente que reveló que para el mes de julio la CAF marcó un nuevo récord de 1.443.634 bolívares. La cifra registra un repunte del 132% (+822.000 bolívares) si se compara con el precio marcado en enero pasado y cuando cerró en 621.106 bolívares.


En su análisis el centro de análisis también confirmó que “la diferencia entre los precios controlados y los precios de mercado es de 10.433,5%”.


Actualmente, la alta inflación, la caída del poder adquisitivo, la especulación y el descontrol en la fijación de los precios hacen que cada vez sea una odisea para el venezolano cubrir sus necesidades “básicas” en materia alimenticia.


Dichas variables inciden —según los economistas y expertos— en que la CAF mantengan un significativo repunte en los últimos ocho meses.


En su reporte, el Cendas-FVM apuntó que hoy se requieren 14,1 salarios mínimos (Bs. 97.531,56), es decir, 1 millón 375.194,99 bolívares para poder adquirir la canasta (conformada por unos 58 artículos, entre los que destacan: frutas y hortalizas, grasas y aceites, raíces, tubérculos y otros). Además, una familia de cinco miembros requiere unos 48.121,14 bolívares diarios para cubrirla.


El ciudadano común asegura que es un “verdadero milagro” poder adquirir y comprar el 100% de los artículos que conforman la canasta alimentaria.


“Con 250.000 bolívares de sueldo eso apenas me alcanza para cubrir al mes el 25% de los alimentos de mi familia de cinco miembros. Cuando hago mercado compro lo básico, ciertas carnes y las más baratas, algunas verduras, arroz y harina precocida, no me alcanza para más nada. Mi esposa trabaja y me ayuda con otros artículos (...) los que consideramos lujosos no los adquirimos por ser muy costosos como los embutidos, el jamón, los quesos”, opinó José Ramón Machado, docente de 45 años.


“Los granos —como caraotas y lentejas— son los alimentos que están soportando los almuerzos de mi familia porque las carnes están por las nubes. Por lo menos tres días a la semana comemos granos y el resto lo completamos con verduras y hortalizas. Cada vez es más difícil servir las tres comidas en el hogar (...) vas al supermercado y no consigues nada, todos los productos los tienen los bachaqueros y cuestan una millonada”, manifestó Ana Carmen Pacheco, ama de casa, de 45 años.


El propio INE reseña en su portal web que la Canasta Alimentaría Normativa (CAN) “es un indicador estadístico que tiene por objeto medir el costo mensual de un conjunto de alimentos que cubren la totalidad de los requerimientos nutricionales, toma en cuenta los hábitos de consumo de la población venezolana, las disponibilidades de la producción nacional y el menor costo posible”.


Su último reporte del valor de la CAN data de noviembre de 2014 cuando su valor se ubicó en 6,382.62 bolívares. A la fecha no existe una estadística actualizada sobre este ítems estadístico económico.


El economista Mario Isaías López indicó que en “Venezuela es sumamente complejo llevar una medición precisa del valor de la Canasta Alimentaria porque existen múltiples variables: tienes productos con precios regulados que muy pocos ofertan en su valor oficial, tienes altos índices de escasez, una baja oferta y una alta demanda por esos rubros y, por último, un mercado ‘negro’ donde reina la especulación y la usura”.


“Todos estos factores inciden en que para una familia promedio sea imposible cubrir una CAF que ronda casi los Bs. 1,5 millones y apenas tienes un sueldo integral (salario mínimo y cestatiquet) de 250.000 bolívares. Los ejemplos en el problema de la distorsión de precios en el país abundan: un kilo de azúcar tiene un precio oficial de Bs. 300, pero lo consigues solo en el mercado ofician en 15.000; la leche en polvo sale en 25.000 y se vende en 60.000 bolívares. Un cartón de huevos está regulado en menos de Bs. 1.000 y ya lo están ofreciendo en 19.000 bolívares”, destacó López.


En su reporte, el Cendas-FVM detalló que en el país 15 productos presentaron serios problemas de escasez: leche en polvo, margarina, azúcar, aceite de maíz, queso blanco, entre otros. Según los cálculos los artículos representan el 25,9% de los 58 productos que contiene la canasta.


La economista María Fernanda Herrera, experta de una consultora privada, insistió en que “el alza desmedida de los precios de los rubros de primera necesidad, casi de manera interdiaria, incide en el valor de la canasta alimentaria y que la misma este por la nubes. Estimo que para final de año superara los 2 millones de bolívares, si no se toman acciones concretas para controlar los precios”.


El pasado 20 de agosto, el presidente Nicolás Maduro anunció que la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) tomará medidas para que se respete el control de precios en el país y aplicará “justicia muy severa” a quienes se salten esas regulaciones.


“Una comisión especial de la Constituyente está trabajando directamente conmigo (...) y próximamente se van a dar a conocer un conjunto de acciones para que se respete el precio máximo de los productos y para un conjunto de acciones de justicia, digamos muy severa, que van a sacudir la sociedad”, dijo el Mandatario.


El jueves, la ANC instaló una comisión que evalúa aspectos como banca y finanzas, sistema cambiario, inflación, minería y petróleo, industrias básicas y revisión de los “ajustes de precios”.


Tras evaluar estos puntos, la instancia entregará al Jefe de Estado un informe con acciones para derrotar las maniobras destinadas a socavar la economía nacional, como la manipulación del mercado cambiario, a través del dólar paralelo, distorsiones en la producción de bienes esenciales y el fomento de la especulación.


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