thumb
 23/02/2018

Titulares:

En Venezuela se compra un helado con una transferencia bancaria

A A

La ausencia de efectivo en Venezuela ha ocasionado que se tomen medidas que son "insólitas" en otros países, como por ejemplo, que se pague un helado a través de transferencia electrónica.


La prensa internacional reseñó la situación que viven los ciudadanos venezolanos a diario por las consecuencias de políticas económicas implementadas por el Estado.


"La falta de billetes es tan notoria que, con mucha frecuencia, los bancos admiten retiros que no sobrepasan los 20.000 bolívares al día (apenas unos centavos de dólar) por usuario. La circunstancia convierte transacciones cotidianas elementales en operaciones de complejidad: en la Venezuela actual, el propietario de un carrito ambulante de helados puede admitir un pago a posteriori por transferencias digitales acordado con el comprador".


El adulterado entorno económico venezolano ha consolidado un hecho insólito: la ausencia casi total de dinero en efectivo. En una nación que sufre los efectos de una altísima inflación y que presenta embates cíclicos de escasez de productos, la falta de dinero líquido para pagar aquello que ya de por sí puede tener un enorme valor está convirtiendo cualquier gestión cotidiana en una titánica tarea que exige un inusual despliegue logístico.


La falta de billetes es tan notoria que, con mucha frecuencia, los bancos admiten retiros que no sobrepasan los 20.000 bolívares al día (apenas unos centavos de dólar) por usuario. La circunstancia convierte transacciones cotidianas elementales en operaciones de complejidad: en la Venezuela actual, el propietario de un carrito ambulante de helados puede admitir un pago a posteriori por transferencias digitales acordado con el comprador.


El uso de los puntos electrónicos de venta es condición sine qua non para cualquier comerciante que quiera sobrevivir. Los cajeros automáticos permanecen precedidos de enormes colas en demanda de efectivo. Las monedas de metal, devoradas por el caos económico, tampoco existen. Aparcar un coche en un estacionamiento público puede requerir una intrincada operación previa para obtener los billetes que se necesitan para pagar el costo.


En la evaporación del dinero en efectivo concurren algunas de las mismas causas que han puesto en vigor el reino de la escasez en la Venezuela de Nicolás Maduro. La primera de ellas, un poderoso punto de fuga activado por bandas de contrabandistas y traficantes de productos que operan en la frontera con Colombia, que suelen aprovecharse del artificio que ofrece el sistema de subsidios y las asimetrías cambiarias promovidas por el Gobierno. Al ejercer operaciones ilegales, estos grupos precisan de efectivo para no dejar rastro bancario de sus coimas. Suelen contar con la colaboración o la anuencia de funcionarios militares y civiles corrompidos.


El economista Víctor Álvarez, premio nacional de Ciencias, opina que, además de este factor, también se debe tener en cuenta el voluminoso tráfico de emigrantes que se desplaza hacia Colombia huyendo de la crisis, que saca los bolívares que tiene en las manos, devorados por la devaluación, en la ciudad colombiana fronteriza de Cúcuta, para poder cambiarlo en pesos colombianos. Álvarez no tiene dudas de que "hay una jugada para dejar sin medios de pago a la economía venezolana" conjurada contra el Gobierno de Maduro.


El brutal e inédito crecimiento de los precios ha hecho posible que las medidas anunciadas por el Banco Central de Venezuela para emitir un cono monetario (conjunto de monedas que existen en un país) actualizado con los niveles de inflación, con el objeto de paliar la situación, envejezcan a enorme velocidad.


 Publicidad
 Twitter
 Publicidad